En nuestro país, y en muchos otros, hoy se celebra el Día del Padre. Esto nos lleva a pensar en esos padres (y madres) que comparten momentos en la vía junto a sus hijos y a analizar cómo actuamos en ciertas ocasiones. Ya que muchas veces podemos dejarlos expuestos si no respetamos las normas y si no los persuadimos a que las respeten ellos también. Además podemos ser un modelo a seguir tanto para bien como para mal, dependiendo lo que hagamos.

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Cruzar la calle de la mano… por el lugar correcto…

Según la edad de nuestros hijos, cuando vamos caminando suelen cruzar la calle tomados de nuestra mano o al menos es aconsejable que así sea. De poco sirve esto si cruzamos por cualquier lado.

Tengamos en cuenta que siempre, como peatones, tenemos prioridad de paso pero también tenemos la responsabilidad de cruzar por las esquinas o por otras zonas si están señalizadas. Si vamos de la mano con nuestros hijos, además les estamos enseñando lo que deberán hacer cuando no vayan de nuestra mano. Enseñemos con nuestros actos que el día de mañana sean peatones conscientes.

En el auto, atrás y ajustados…

En otro artículo desarrollaremos con información precisa el correcto uso de los Sistemas de Retención Infantil, hoy resumiremos el tema advirtiendo que es Necesario que si nuestros hijos tienen 12 años o menos viajen siempre en el asiento trasero y utilicen SRI (tipo Booster en el caso de los más grandes).

En Comodoro es sorprendente la cantidad de personas que tiene la riesgosa costumbre de llevar a niños pequeños en el asiento delantero del acompañante; se observa con frecuencia que algunos niños van sentados adelante sin cinturón de seguridad colocado, con cinturón pero mal colocado (al no usar SRI) o incluso compartiendo el asiento con un adulto, yendo sobre sus piernas. En todos estos casos debemos comprender que, como padres, estamos exponiendo a nuestros hijos ya que, en caso de producirse alguna colisión, la seguridad del niño se ve seriamente disminuida.

Un modelo a seguir…

Tal como mencionamos en el primer apartado, nuestros hijos ven el modo en que nos comportamos e indefectiblemente se ven influenciados por ello, provocando que naturalicen nuestras actitudes y tiendan a copiarlas.

Ya sea nuestra intención o no, somos su modelo a seguir y la influencia que ejerzamos sobre ellos puede ser tan positiva como negativa.

Si los llevamos correctamente sentados en el asiento trasero con su Sistema de Retención Infantil, pero nosotros mismos no llevamos el cinturón de seguridad colocado, usamos el celular mientras conducimos, vamos fumando y por ende agarrando mal el volante, no colocamos las luces de giro para avisar cada vez que vamos a doblar y pasamos los semáforos en rojo… entre tantas otras barbaridades que podemos llegar a cometer.. nuestros hijos serán testigos de todo ello y es probable que lo consideren un comportamiento normal.

Así como nos esmeramos porque nuestros hijos estudien, aprendan jugando, sean personas de bien, se alimenten saludablemente, hagan deporte y tengan buenos modales… es necesario que nos esmeremos en cuidar cómo nos comportamos en su presencia.