El 5 de Octubre visitamos la Ciudad Cervantina de la Argentina, llevando nuestro mensaje junto a una buena dosis de ilusiones.

Es que, luego de ocho temporadas, fuimos nominados al Quijote de Oro (Premio Nacional de Radio y Televisión) como Mejor Programa Sindical / Social. Y por ende, asistimos a la Ceremonia de premiación que tuvo lugar en el Complejo San Martín de la localidad de Azul, provincia de Buenos Aires (ARG).

Pequeños Quijotes dorados aguardando ser alzados.

Una noche soñada…

La noche del Quijote lo tuvo todo; alfombra roja al final de la cual el multifacético Facu recibía a cada nominado y no los dejaba ir sin antes grabar una entrevista, actuaciones artísticas en vivo, una sala cuya capacidad resultó colmada, la friolera de 47 categorías y hasta un stand en el que cebaban mates a cuanto ansioso se acercara para calmar los nervios…

Y cuando promediaba la noche llegó la categoría en la que nuestro programa fue nominado y nos encontramos con la emoción de que nos anunciaran galardonados.

Fuente: El Central
Complejo San Martín, Azul, Provincia de Buenos Aires.
Carlos Ullúa e Iván Leske.

Mucho más que una estatuilla….

Gente que genera contenidos en medios tradicionales y en plataformas digitales, que asistieron de Ushuaia, de Río Negro, de Salta, y claro de Chubut entre tantas otras provincias así como los mismos Azuleños. Todos nos encontramos en un mismo escenario, habiendo cada uno transitado distintos recorridos, en todos los sentidos.

Es entonces cuando logramos dimensionar la relevancia de un galardón que es mucho más que una estatuilla; un evento hecho tan a pulmón pero con tanta entrega que resultó en una premiación del más alto nivel. 

Iván Leske junto a Marisa Escot, directora de los Quijote de Oro.
Carlos Ullúa junto a Marisa Escot, directora de los Quijote de Oro.

Señal que cabalgamos...

Que un programa como el nuestro sea reconocido como Mejor Programa Social es un indicio de la necesidad que tenemos, como sociedad, de que la Seguridad Vial y la Educación Vial sean temas de la agenda cotidiana.

Estamos ávidos de reflexionar sobre el rol del estado, sin partidismos, como también (y sobre todo) sobre nuestro rol como ciudadanos en la vía pública.

Y si alzarnos con el Quijote de Oro nos infló el pecho, semanas luego del evento volvemos a revivir las emociones que nos atravesaron en Azul. Ya que si bien el reconocimiento nos da la pauta de que, efectivamente, será que estamos cabalgando (como buenos Quijotes).. resulta que la propia Ceremonia de Premiación de los Quijote de Oro fue reconocida recientemente como Evento del Año en el marco de la 2da edición de Pasaporte Abierto, Premio Internacional de Periodismo Turístico.

Marisa Escot, directora de los Premios Quijote de Oro, recibiendo el galardón Pasaporte Abierto en Hidalgo, México.

Compromiso.

Hablar por radio y transitar por la vía pública tienen algo en común; conllevan una gran responsabilidad. Y esa responsabilidad requiere un compromiso del que debemos hacernos cargo tanto detrás del micrófono como del volante.

Una calle mal iluminada, sin señalización o llena de baches no va a provocar un accidente por sí misma, somos nosotros quienes lo causaremos si circulamos sin adaptarnos a las condiciones del entorno.

Hacemos, por el aire de Radio del Mar, un programa que siempre hemos sentido que servía para algo, que provocaba cierto impacto positivo en quienes nos escucharan. Hoy sabemos que no estamos tan equivocados y que así como en Azul premiaron nuestra propia Quijotada, también en México celebraron que en los medios de comunicación de nuestro País seamos tantos los soñadores que salimos al aire generando espacios que, claro está, sirven para mucho.

Carlos Ullúa e Iván Leske, Quijote de Oro en mano.